¿Por qué hay cada vez más gente con problemas de movilidad, sobrepeso y stress? 

Y qué puedes hacer ahora para qué te sientas más hábil cuando te jubiles. 

Mira.

Cuando lo vi dije: uff esto es imposible para mi. No podré moverme así en mi vida. 

Pero cuando empecé a practicar, me di cuenta que esa capacidad estaba ahí escondida, tapada. 

Y fue así como comencé a descubrir mi cuerpo. A sentirlo y a disfrutar con él de formas muy diversas. 

Sencillas. 
Prácticas.

 A sentirme bien por dentro y como consecuencia por fuera. 

Lo mismo ocurrió con la alimentación.
Me di cuenta que comer y alimentarse para vivir, era fácil y sencillo. 

Sostenible. 
Rico.
Para siempre. 

A prueba de dietas y sacrificios.
Todo ello desde la calma y eliminando estrés innecesario.

Te voy a contar mi historia. 

Soy “entrenador personal”, ( aún que no me gusta denominarme así), desde hace 20 años. Comencé como instructor de sala de musculación. Haciendo rutinas a los clientes. Rutinas que la gran mayoría de las veces eran las mismas para todo el mundo. Salvo que las había diferentes para hombres y para mujeres. Ahh si… y también para perder o ganar peso. What? 

Bueno. 

Pues eso hice los 10 años antes de ser entrenador. Las cosas no iban del todo bien. Lo de ser entrenador digo. Quiero decir, que no me cuadraba mucho. No resonaban conmigo. Con mi sentir. Con mi forma de ver el mundo. Y sobre todo con nuestro movimiento. 

Era todo (y sigue siendo), muy generalista. Muy típico. Muy académico. Muy de “papers” (estudios científicos). Muy técnico.

Muy aburrido, todo hay que decirlo. 

Y yo me preguntaba (y me sigo preguntando ):

¿Por qué es todo en el mundo del entrenamiento tan lineal?

¿Por qué hay tantas restricciones de movimiento?

¿Por qué hay que poner la espalda así o asá para agacharse y levantar algo?

¿Por qué es todo tan complicado?

Vale.

A partir de aquí. De acumular títulos. Seminarios. Convenciones. Y demás historias. 

De estar sentado estudiando, leyendo.

Papel y más papel. Teorías y más teorías. 

Pero…

Y… ¿la práctica? ¿Dónde está?

Me di cuenta de que todo lo que aprendía era muy… digamos… “robótico”. Sin ninguna aplicación práctica para moverte a diario. Solo aumentos de fuerza (lineal) y resistencia poco aplicable de nuevo, para lo que necesitamos en nuestro día a día.

Entonces observé que cada vez me movía peor. Y no me valía. Ni me valen hoy argumentos como:

“Ya no tienes 20 años”.
“Es que es la edad”.
“Cuando seas mayor olvídate de subir escaleras”

Pero qué coño. Yo ahora mismo tengo 48 años y te puedo asegurar que me muevo mucho mejor que con 30.

Después de peregrinar por traumatólogos, fisios y demás profesionales debido a unos hombros no funcionales y unas caderas mal usadas.

Solo querían operarme y restringir el movimiento de esas partes de mi cuerpo. 

“¡Para evitar el dolor!”, me decían.

Yo me sentía cada vez más triste. Frustrado como persona y también como profesional. Más perdido. Menos natural.

Fue entonces cuando decidí yo.

Empecé a hacerme responsable de mi cuerpo y de cómo moverme. De practicar. De experimentar. De sentir.

Entonces todo empezó a cobrar sentido. No busqué más soluciones fuera. Estaban en mí. Están en mí.

Y dependen de tu situación y de tu momento. Y del tiempo que te dediques a moverte. A practicar. A experimentar. 

Simple.

Así recuperé la alegría de moverme. 
Y disfrutar. 

Mira. 

Con lo que inviertas en ti con mi servicio te vas a ahorrar: 

Dinero: cuotas de gym. Consultas a médicos y a fisios. Porque tú vas a tener las respuestas y sólo tú las vas a solucionar ¿Cómo? Haciendo!
Como diría Nike: “Just do it”. 

Tiempo: Todo el que reservas para “ir a entrenar”, hacer lo que toca. Y ojo que también lo harás. Pero con gusto. Con disfrute. Por ocio. No por necesidad, por “tener que”, y si fallo me siento mal. Me frustro. No! Todo ese tiempo lo tienes libre ya! 

Calma y tranquilidad: porque ya te  conoces! Ya sabes lo que puedes   hacer. Y esto querido amig@, no tiene precio, es lo más grande. Porque ya solo disfrutas. No piensas en si me haré daño. Ya no tienes miedo!!!

Creéme.

Comparto contigo una cita de un filósofo estoico que te puede simplificar la vida mucho. 

Dice: “Solo hay un camino a la felicidad: Desapégate de las cosas que no dependen de ti”. Epicteto.

Vamos a ver.

Si lo llevamos al terreno de la salud podemos concluir que:

  • si quieres tener un cuerpo hábil, ya tienes todo lo necesario para no depender de nada. Ni de modas. Ni de tendencias del fitness. Ni de aparatos, máquinas y materiales. No vas a depender de nada. Tienes un cuerpo. Ya está. Úsalo. Tu cuerpo y lo que hagas con él , sólo depende de ti. 
  • si quieres tener una alimentación sana y rica, que no dependa más que de ti, desapégate de los productos alimenticios fabricados. Toma la decisión de usar lo que la naturaleza nos ofrece desde siempre. Esta acción sólo depende de ti. Y tú salud si va a depender de si tomas o no esa acción. 

Tú mismo. 

Vale Cristian pero….

¿Cuánto dura el servicio?

Pues dura lo que tú quieras que dure. Pero bueno yo te recomiendo al menos 6 meses. Para que los cambios se vayan consolidando. Y tengas los  conceptos básicos clarísimos. 

¿Es un servicio muy caro?

Bueno, esto es una asesoría personalizada. Quiero decir que me vas a tener para ti solito y en vivo 4 veces al mes. Voy a supervisar personalmente tus progresos o estancamientos. Y los vamos a analizar juntos, para que no te preocupes de nada. Para que no avancemos si no queda claro lo visto. 

Y cuando avances, todo este aprendizaje será para ti para siempre. Para que ya no quepan dudas. 

Ya no vas a depender de nadie, ni de nada. Volarás tu solito. 

¿Será difícil sino hago ejercicio desde hace mucho tiempo? 

A ver, cómo es un servicio totalmente individualizado pues vamos a empezar por donde tú necesites. Ni antes ni después. Justo en el momento en el que te encuentres. Eso si, siempre habrá reto. Quiero decir que habrá que poner cierta dificultad para que avances. La justa. La que motiva. La que te ayuda a seguir. 

¿Esto es para mí?

Es para ti si eres una persona cansada de ir al gimnasio, porque sientes que no tiene mucho sentido hacer ese tipo de ejercicio. 

Te gusta aprender. 
Te gusta desafiarte. 
Te gusta sentirte libre. 
Eres responsable de ti mism@. 
Eres comprometido. 
Tienes un cuerpo y te encantaría que fuera hábil. 

No es para ti si: 

Tienes una lesión o enfermedad diagnosticada, que te impida moverte. 
No tienes paciencia. 
Te cuesta ponerte retos. 
Sino estás dispuesto a frustrarte para avanzar. 

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